LA SINFONÍA Nº 41 DE MOZART: CUANDO LA VIDA DE MOZART SE CONVIERTE EN MÚSICA
"No puedo vivir de otro modo que componiendo, pues soy un compositor" (frase de Mozart a su padre a finales de la década de 1770), Mozart compuso esta obra en el verano de 1788, cuando tenía 32 años y se encontraba en plena madurez creativa. En ese momento dominaba por completo el lenguaje compositivo de su tiempo y lo transformaba en obras de una frescura y una capacidad de sorpresa difíciles de explicar. En apenas nueve semanas de aquel verano escribió sus tres últimas sinfonías: las nº 39, 40 y 41, un logro asombroso. En ese mismo año, su vida atravesaba una etapa especialmente difícil. Hacía poco que había perdido a su hija Theresia, de apenas seis meses, y su esposa Constanze se encontraba enferma. A esta situación personal se sumaban problemas económicos constantes, que le llevaron a escribir numerosas cartas a su amigo Michael von Puchberg solicitándole préstamos. Aunque Mozart contaba con algunos ingresos estables procedentes de su cargo en la corte imp...